Abre
Fito Páez
Abre es el último “gran disco” de Fito Páez, no obstante también es el de los pecados capitales, de las reiteraciones discursivas infinitas, la grandilocuencia sin medida ni fin, y la despedida de una época emblema que marcó la cúspide de su carrera tanto comercialmente como artísticamente.
Páez construyó su leyenda con álbumes marcados por la retrospectiva autorreflexión y un vendaval de alegría, pero sobre todo por marcados indicios de sus inquietudes tanto artísticas como intelectuales; si estos rasgos estaban presentes en los discos que le preceden, en abre esta influencia se encuentra más marcada que nunca; en este disco encontraremos un Fito maduro que abrazó la furia de Ciudad de Pobres Corazones y la delicadeza de El Amor Después del Amor y mutó a una versión más cruda de estos; en Abre Fito se muestra más inspirado que nunca, líricamente es un cronista elegíaco, desgarrador, iluminado e inocente, en fin un hombre de cien caras que encarna sobre el sonido la madurez que tan solo la edad nos ha de brindar.
El contexto tras la creación del disco se encuentra en una pausa como solista de cinco años sin nuevo material, en el intermedio de esta sequía creativa Páez realizó el proyecto fallido con Joaquín Sabina “enemigos íntimos” el cual no obtuvo una promoción apropiada por las notables diferencias entre los dos músicos, también se grabó el disco en vivo Euforia el cual contaba con versiones acústicas de sus más grandes éxitos, este disco se grabó como consecuencia de la negativa de Fito Páez a la oferta de grabar un MTV Unplugged.

Para el año 1999 Fito Páez era uno de los artistas más importantes para el sello discográfico WEA, el sello que lo salvó de su ruptura con EMI a finales de los 80’s por bajas ventas; con WEA Fito cosechó sus más grandes éxitos y no se esperaba menos de un nuevo lanzamiento, entonces Warner le preguntó a Fito con qué productor quisiera colaborar; en broma mencionó querer trabajar con George Martín; esto por obvias razones no sucedió, entonces se propuso la idea de Phil Ramone quien era un productor importantísimo por su trabajo con Frank Sinatra y Billy Joel; este productor se caracteriza por una sensibilidad sobria y una persistente búsqueda de claridad en el sonido, por el contrario Fito era maximalista y grandilocuente, buscaba un sonido homogéneo, sin espacio de respiración ni apreciación de los instrumentos; la elección de Phil Ramone implicó sacar a Fito de su zona de comfort, trabajar la música desde la disparidad de cada uno de sus elementos.

Cabe recalcar que el disco está explícitamente dedicado al reciente hijo de Fito Páez Martín, esto marca el tono del disco, reflexivo y extremadamente personal; una declaración de principios en bruto, marcada por signos de espiritualidad sembrados sobre letras por veces difusas que mantienen el entorno caótico que sobrelleva al disco, siendo ecléctico de punta a punta.
Poniendo como eje central del disco la composición más brutal y experimental, nombraré la homónima “Abre” la cual nos sumerge a un trance hacia una guía espiritual, hacia una marcha contracorriente a la libertad, una recapitulación universal de la extraordinaria experiencia humana; siguiendo con la faceta más arriesgada y madura de fito nombraré “La Casa Desaparecida”, esta canción es una síntesis magnífica de más de 200 años de historia argentina, una argentina orgullosa, una nación hecha templo plagada de murales recluidos bajo ríos de sangre y una bandera mancillada por autoridades de alta alcurnia; mencionando aspectos meramente estilísticos, en este tema se aborda el contenido lírico también desde lo musical, con la inclusión del bandoneón, los sintetizadores como alaridos y las voces fantasmagóricas que parecieran desvelarnos las confesiones de la patria misma.

Entre lo más destacado del disco he de mencionar la siempre cumplidora balada a piano y voz de Fito Páez, en este caso “La Despedida”, una canción cargada de un sentido autobiográfico evidente, una confesión de escasas luces, una melancolía arrolladora, la recapitulación del fin; “Tu Sonrisa Inolvidable” es otra indispensable, una canción juguetona, inocente y una banda al ensamble de un Rodolfo de lo más inspirado, esta es una canción que nos regala un más que grato acercamiento al folklore con una confesión de viva voz sobre el amor que profesa.
Abre peca del mal aprovechamiento de las herramientas de producción que se disponían, lo que lamentablemente sacrifica buenas composiciones, tal es el caso de “Desierto”, tanto su duración como la sobreproducción que sufre hacen de esta una buena composición ciertamente desaprovechada, “Habana” es otro caso donde por malas desiciones no se obtuvo todo el potencial del tema, recalco para nada es malo, pero desiciones como la divagación sin un punto concreto la hacen por veces tediosa.
Los clichés venideros en la discografía de Fito Páez en este disco encuentran su génesis, en temas como la “Buena Estrella” y “Ahí Voy” encuentro el descarado reciclaje de ideas antes concretadas en El Amor Después del Amor, pero bajo un procesamiento que bota el encanto de los temas originales.
Abre es un testimonio de sinceridad, de entrega y la llave a un mundo alterno que presagia el fin de una era dorada para uno de los artistas más prolíficos del rock argentino.
Nicolai Estrada
Soy escritor de crónica musical y poeta, con el tiempo me he convertido en un lector de artículos y literatura; la combinación de estas pasiones y mi nexo personal con ellas me han ayudado a desarrollar mis habilidades como relator.
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