Cool Jazz: El silencio como revolución
El bebop históricamente fue objeto de prejuicios por ser considerado primitivo, indecente y hasta marginal e inapropiado, esta visión fuertemente arraigada al racismo fue concebida durante el apogeo del swing, viéndose como una música meramente festiva sin un sentido de trascendencia. Los músicos de jazz eran vistos como bufones ante la sociedad americana, por esto mismo el cool jazz marcó un punto de inflexión sobre la apreciación masiva del jazz, este ya no era un conducto de entretenimiento, era de atmósfera intelectual, clásica y decente para el hombre blanco.
“COOL”
El contexto histórico detrás del “cool” en la posguerra, está presente en los barrios marginados en los Estados Unidos, esta expresión se convirtió de uso popular entre la comunidad negra durante épocas de la segregación racial, invitando a las personas a mantener la calma, a proponerse una visión estoica del presente y el porvenir.
El cool jazz fue adoptado como contraparte al “Hot Jazz” una forma de nombrar a músicos virtuosos y frenéticos durante presentaciones en vivo, para ejemplificarlo nombraré al “Minton’s Playhouse” cuna de leyendas como Charlie Parker, Dizzy Gillespie y el propio Miles Davis, en este sitio se buscaba la perfección al completo, se decía que al no cumplir las expectativas del público podrías ser abucheado o hasta recibiendo una golpiza.
Se decía que los músicos “cool” eran aquellos que tenían una manera contenida de ejecutar, empleando un mayor enfoque en la melodía, un rasgo poco perceptible en los músicos de bebop.

Nacimiento del sonido:
Claude Thornhill fue un pilar fundamental para el nacimiento del cool jazz ya que entre sus agrupaciones contaba con músicos tales como Gerry Mulligan y el mismísimo Gil Evans quien después formaría una dupla histórica con Miles Davis; Thornhill integraba acercamientos clásicos al jazz, mediante el uso de instrumentos no convencionales para el género, entre estos la tuba y el cuerno francés.
Gil Evans durante finales de la década de los 40’s en su apartamento ubicado en la calle 52 en Manhattan organizaba sesiones de jam con los mejores músicos de la época, Miles quien admiraba el trabajo de Evans como arreglista de la banda de Thornhill acudía frecuentemente al lugar, las charlas sobre composición musical y las sesiones de improvisación los llevaron a formar un noneto con músicos pertenecientes tanto a la banda de Thornhill como a la de Charlie Parker (Miles Davis anteriormente también formaba parte de esta), con esta agrupación Miles Davis conseguiría tocar en el Royal Roost en Nueva York, en aquella presentación el cazatalentos de Capital records, Pete Rugolo los descubrió, invitándolos a grabar 12 temas que formarían parte de la compilación “Birth of the cool” de 1957, una grabación con un sonido tenue, completamente pulido y nocturno; esta grabación brindó nombre y sonido al cool jazz.

Expansión mediática del cool jazz:
El cool jazz indirectamente era la voz de una sociedad americana en reconstrucción, el “cool” reflejaba una actitud calmada y próspera frente a la vida, la aceptación de esta música fue facilitada gracias a los intérpretes blancos que proyectaban tanto un sonido más accesible, como una imagen más agradable para el público en general.
Gracias a la publicación y difusión del cool jazz a finales de la década de los 40s músicos en su mayoría blancos adoptaron este sonido creando el conocido “West Coast Jazz” un movimiento que adoptó las principales características del cool pero realizando mayores acercamientos a la música de cámara, adoptando una actitud más meditativa en contraparte del cool jazz originalmente concebido con escasos vestigios del bebop.
El cool jazz con el tiempo fue perdiendo su cualidad revolucionaria mediante el silencio, intérpretes como Chet Baker y Bill Evans además de llevar al género a su punto más álgido comercialmente, también indirectamente hicieron de esta música sobria de su intención original.
El cool jazz es la guía a una música que prescinde del ruido, una música que prioriza el impacto sobre el virtuosismo, la voz de una época, minuciosamente construida.

Nicolai Estrada
Soy escritor de crónica musical y poeta, con el tiempo me he convertido en un lector de artículos y literatura; la combinación de estas pasiones y mi nexo personal con ellas me han ayudado a desarrollar mis habilidades como relator.
Recibe nuevas notas en tu correo
Únete a nuestra lista para recibir curaduría musical directamente en tu bandeja de entrada.