Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción Grabación | Mezcla | Producción
ANURO logo ANURO

Rain Forest

Walter Wanderley

Isaac Páez
Isaac Páez
2 min
Rain Forest

Dichosos quienes pueden permitirse la compañía de la humedad y el sol en los entornos costeros. Y de vivir las experiencias de cuando las olas arrastran nuestros males y lo único que permanece es el sentimiento de apreciar la naturaleza de nuestro mundo.

Para quienes vivan rodeados de esos entornos tropicales, el disco de Rain Forest, por Walter Wanderley, encuentra una atmósfera adecuada, sintiéndose como una extensión natural del paisaje. Para el resto de los que no tengan esa disposición, simboliza una invitación a recorrerlo mediante la imaginación.

Publicado en 1966, apareció en un momento en que la bossa nova comenzaba a consolidar su presencia más allá de Brasil. Wenderley fue una de las figuras que contribuyeron en aquella expansión, acercando el género al publico norteamericano mediante un sonido accesible y hondamente melódico, sin abandonar sus raíces que definían su identidad.

El sonido resplandeciente recae por completo en el órgano Hammond, distanciándose del carácter robusto que otros músicos de jazz otorgaban al instrumento durante aquellos años. Su recorrido es ligero, transparente y cálido, con líneas melódicas de constante frescura, acompañadas por un bajo discreto y percusiones inspiradas en la samba. La naturalidad con la que están interpretadas las canciones mantienen un equilibrio capaz de convertir cada una de ellas en una pequeña postal tropical.

Prueba de ello son la inicial “Summer Samba (So Nice) y “Cry Out Your Sadness” que reúnen lo mejor de sus elementos. A un costado hay piezas como “It’s Easy to Say Goodbye”, “Cried, Cried, (Choru, Choru)”, “Beloved Melancholy (Saudade Querida)” o “The Girl from Ipanema”, que incorporan pequeñas intervenciones de maderas y metales que incitan el bienestar. A su vez, también hay experimentos quietos, aprovisionados de un ambiente contemplativo y enigmático como en “Rain” que parece desprender imágenes de lejanas islas, o en “Taste of Sadness” al efectuar distintas secciones de instrumentos para la nutrición de la pieza.

La mayor virtud de Rain Forest consiste en construir un ambiente que permanece en la memoria incluso después de terminar la última canción. Ideal para quienes busquen esas escuchas tranquilas y luminosas, unas que evoquen la humedad, el movimiento de hojas y la experiencia de pisar descalzo las playas de horizontes acaramelados.

Walter Wanderley Bossa nova Lounge
Isaac Páez
Escrito por

Isaac Páez

Soy músico e ilustrador, pero sobre todo escritor empedernido. Me desempeño como periodista musical y colaborador en proyectos independientes, labor que comparto desde hace más de seis años, mientras doy vida a otras páginas bajo distintos seudónimos.

Recibe nuevas notas en tu correo

Únete a nuestra lista para recibir curaduría musical directamente en tu bandeja de entrada.